martes, 2 de junio de 2009

Sábado 30 mayo 2009


Seguramente este no será un día de tantas emociones. Me vendrá bien descansar un poco.

Me levanto con la intención de averiguar si hay habitación libre en un hotel bastante cercano a mi trabajo y con mucha mejor apariencia.


Son las 9 de la mañana así que podré conectarme a Internet en el centro comercial Arkady y reservar una habitación. En la recepción de mi actual hotel me informan que habrá un corte de luz desde las 10 de la mañana hasta las 12. Lo de este hotel verdaderamente no tiene nombre.


Tras efectuar la reserva vuelvo a mi hotel, salgo mirando probablemente por última vez los interiores, especial atención a la alfombra, y cojo un taxi para ir a mi nuevo alojamiento.

El nuevo hotel es completamente diferente: 4estrellas de una calidad muy superior a la del precedente. Todo es mucho mejor. Es como avanzar en el tiempo 40 años.


Dejo los bártulos y me vuelvo a mi rincón favorito en la ciudad hasta el momento: cafe lulu, en el mismo centro comercial. Pido mi zumo de naranja reglamentario a la preciosa camarera y me conecto a la red toda la mañana.

Luego voy a comer. Pido búfalo con patatas. Está todo bastante bueno. Al terminar vuelvo al hotel a descansar en la habitación.


La cama de la habitación tiene un mullido excepcional y realmente es una de las mejores camas en las que jamás haya estado. Es realmente fantástica.

Intento averiguar el secreto de tanta comodidad y compruebo que sobre lo que sería el colchón normal, tiene uno mucho más delgado, a modo de especie de colchoneta. La cama es increíblemente cómoda, una gozada.


Es sábado y se supone que un sábado noche uno no debería pasar su tiempo en casa o en el hotel así que habrá que salir solo esta noche a dar una vuelta y conocer un poco la night life.

¿solo? Bien pensado mantengo contacto con alguien de la ciudad, amigo de un irlandés con el que también mantengo contacto vía correo electrónico por motivos de alquiler de vivienda (long story).

Después de todo no estaría mal salir con alguien de la misma ciudad. Podría mostrarme los lugares más lujuriosos e interesantes de la ciudad y podría conocer algo de gente.

Dicho y hecho: le envío sms manifestándole mi deseo algún día de invitarlo a una cerveza y tener así la oportunidad de conocerlo personalmente y agradecerle su interés por echarme una mano. Me responde que ese mismo día podría ser así que acordamos hora aproximada.


Salgo del hotel y cojo el primer taxi disponible. Imagino que sospechando de donde podría ser yo, me pregunta el taxista mi origen y al saber que venía de Barcelona comienza a hablarme en español y comentarme que había vivido una temporada en España. Es un joven muy amable y disponible así que aprovecho para plantearle un par de cuestiones relativas a la vida en la ciudad.


Al final nos intercambiamos el número de teléfono. Siempre es bueno tener contactos. Como decía un amigo mío: "hay que tener amigos hasta en el infierno". Además cuando mis amigos españoles vengan a visitarme, podré echar mano de un taxista con conocimiento de español, lo que siempre será buena cosa.


Pretendo cenar algo así que me voy a la famosa "taberna espanola". La plaza principal de wroclaw es un bullicio a esa hora (8 de la tarde), con gente paseando por la plaza y sentada en las terrazas de bares y restaurantes bebiendo o comiendo algo. Hay mucho ambiente y, como siempre, la presencia de preciosas mujeres es constante. Hace algo de frío Entro en la taberna y compruebo que el interior está lleno así que no me queda más remedio que comer algo en la terraza.


Larga espera para ser atendido. La camarera se la ve una criatura tranquila y a la que no parece afectar el hecho que haya gente esperando. El estrés no va con ella. Pido una tortilla de patatas con intención luego de pedir otro plato. Gran tortilla y la verdad es que bien hecha. Lo peor es que tengo que esperar nuevamente largo tiempo para pedir y más aun para que me traigan el segundo plato. El servicio realmente es lamentable así que para comer una tortilla en el futuro, o bien la pido por teléfono mientras me dirijo al lugar o entro un día en que no haya prácticamente nadie.


Al final salgo más resignado que cabreado y envío sms a mi nuevo amigo para concretar punto de reunión. Tras unos minutos aparece y nos saludamos afectuosamente. Es un chico agradable, medio polaco medio anglosajón, y se revelará una agradable compañía. Espero que su impresión hacia mí haya sido similar.


Nos dirigimos a tomar algo mientras intentamos conocernos un poco más. Hacemos comentarios sobre mi nuevo trabajo en Wroclaw, sobre el suyo (profesor de inglés), sobre mis primeras impresiones de la ciudad y también del sexo opuesto. Luego decidimos ir a tomar algo en el interior de un pub y no en terraza. Yo realmente tenía frío a esa hora, aunque igual para mi acompañante frío es estar a -10 y esa temperatura le parecía hasta agradable.

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